viernes, enero 02, 2009

el año nuevo al server


























Como diría Marcelo Figueras en su novela tan atrapante: la batalla del calentamiento, Alfaguara 2006, el fin de año en esta casa fue al server Ergo: al revés!
Empezó todo con la visita de Dina, antes de paartir a Uruguay, nos cagamos de risa como siempre. Había comenzado el último día del 2008.
Me fui a dormir. Al despertar, comenzaron las idas y venidas,sueños y despertares de todos los habitantes, ex , en tránsito, o futuros, de esta casa.
A la noche, mi padre nos madrugó, diciendo que tenía una festichola en lo de Norma y que para eso se había mandado una flor de pascualina con su única mano conciente de órdenes, tales como picar, sazonar, probar, etc.
Por supuesto no tuve que preocupame en ir a buscar a mi hijo a ninguna fiesta de madrugada, sino al tarambana de 83, bajo los cuetazos y con su hemiplejía, a la casa de Norma, la chica que lo cuida.
La pascualina que el 30 estuvo haciendo mi viejo toda la tarde, no era para nosotros, de esto me enteré a las ocho de la noche del 31y en la heladera por supuesto no había otra cosa. Yo sólo pensé en la gubanza, un pan dulce original de eslovenia, que amasó mi tía y que yo había documentado fotográficamente para bien de la familia.( Ya lo verán en una próxima entrega)

Mi sobrina decidió irse a Mar del Plata a las siete de la tarde con su novio y amigos. La casa se convirtió entonces en un quilombo de despedidas y buenos augurios, abrazos y pedidos de cigarros, trenzas para viajar ,fotos familiares, disputas por la gubanza de la tía, llanto de mi viejo, bolsitos recién hechos con jean, mi hermana que se iba a una fiestonga y Balta que seguía fiel a su amiga la computadora, antes que a su prima Rocío.
Yo le deseaba que las doce la agarre en la ruta tocando bocina y a la luz de las estrellas, pero ganaban los que insistían con que sean los el primer coche del 2009 que llaegase a La Feliz, o sea Mar del Plata, porque aunque más no sea, iban a salir en la tele!
Al final terminamos cenando con mis tíos, Rocío no fue la primera en entrar a la ciudad feliz por un pelín, y los cuetes los vi de la terraza.
Después de la odisea para subir con mi viejo la escalera, comimos la bendita gubanza,y tomamos sidra que le arrebaté a Rocío antes que se fuera, ya que el champú nadie lo toleraba, sólo Balta que insistía que le abran la botella del Mumm para él, que ya tenía 13 años. La moción fue absolutamente vetada por todos, como es de imaginar.
Entonces, en venganza, adicto al haboo, donde se codea con chicos de Fuerte Apache que escuchan tiros de madrugada, se quedó despierto toda la noche, y atento a los antecedentes familiares escuchados en estos días de anédotas donde el que no corre vuela, de abuelos y tíos embusteros , desarmó la cama, y siguió conectado, hasta que el sol me despertó a mí,en el otro cuerto a las ocho de la matina del 1 de enero.
Al pasar por su habitación- ¿qué haces a las ocho levantado?- muy sueltito de cuerpo y con los ojos sin un atisbo de haber dormido me dijo: me acosté y ya me levanté...cosa que como buena embustera, no creí.
A la noche hubo ,sin darnos cuenta, una reunión de madres blogguers en la piecita, (ver post sobre ella, más abajo). Estuvieron María W, Leicia G, y Lumi. Fue una maravillosa manera de comenzar el año.
Y para frasearlo otra vez a Figueras, una verdadera Batalla del Calentamiento.
Eso si, no sé si global, afectivo o qué pero sirvió para combatir el viento frío que había llegado a Buenos Aires.

domingo, diciembre 28, 2008

Aquí va otra de las que más me gustaron


Esta postal es de Andrea Milde, tejedora de gobelinos, soñadora , madre de dos hermosas criaturas: Lea una literata genial, de 14 años, y el pequeño Ulises
Andrea , además de un alma gemela que me dieron, es una creadora multifacética, no sólo por sus gobelinos sino por sus magníficas fotos , sus hermosos textos y sus tejes y destejes de madejas de alemán o español, su sensibilidad exquisita, sus huertas o laberintos, su pensamiento, sus reflexiones... siempre recomiendo , a los que no la conocen todavía, que visiten su sitio.
Y el blog de Lea, su hija.
Gracias Emilio por ponernos en contacto...tengo mucho para agradecerte, pero meter a Andrea en mi camino, fue tan grandioso como aquella cena en Als 4 Gats.

sábado, diciembre 27, 2008

De las que más me gustaron


Como siempre, llegan las fiestas y comienzan a caer postales y salutaciones como copitos de nieve, al principio de a poco, y más tarde blanquean todo.
Esta postal me la mandó Mauricio Planel, un mago, un genio, un amigo grande neu pais mais grande do mundo, viva Pelé! jaja...perdón por mi potuñol!
Èl además está ilustrando mi primer libro de poesías...y me tiene una paciencia....
beijo Mauri!
..para los que quieran ver la maravilla de su arte: www.elcollage.blogspot.com

viernes, diciembre 26, 2008

En estos días


Sigo buscando. Qué, no lo sé. Pero encuentro tantas cosas en esta casa que me dejan con la boca abierta .
Hoy, día de navidat, nos pusimos a hablar de pintura, con Norma y papá, en el desayuno-almuerzo de resaca y sueño.
Le conté a Norma que papá había hecho una vez una pintura, desafiándome, diciendo que lo que yo hacía, lo hacía cualquiera ,que era una reverenda porquería lo que yo hacía. Sí, así nomás, así éramos tratados por papá antes de que nuestro arte se cotice. Luego, ya nos hablaba con más respeto, nobleza obliga.
Pero volviendo al tema, me pongo a buscar la pintura con la que papá decidió demostrarme que él pintaba tan MAL como yo, y me encontré con otras pinturas, otros dibujos, otros momentos.
El que les voy a mostrar ahora es el retrato del papá de Baltasar, que hice una noche de abril , en el año 1991, en Mar del Plata.
Fue una de nuestras noches más oscuras, en la que el arte, como siempre, nos salvó.
Estaba acompañada de otra, con un texto ilustrando una especie de historieta, que arrancaba con los párrafos de una canción :
"En estos días
no sale el sol
sino en tu rostro
y en el silencio
sordo del tiempo
gritan tus ojos"...*

yo la seguí así ilustrando cada viñeta: gritan mis ojos, gritan sus ojos, sordos de tiempo , de tiempo sin tiempo, de tiempo sordo y absurdo, y lento, y doloroso, como una herida, con el cuchillo, que duerme, al costado de tu cama.

*la canción es de Silvio Rodriguez.

martes, diciembre 23, 2008

mi deseo para estas fiestas

a todos
los que día a día
no saben ya qué hacer consigo
les digo: ojalá que el arte ilumine
hasta la noche más oscura.
un abrazo
foto de martín carochi

lunes, diciembre 22, 2008

La piecita

Un pedazo del chapadur donde pintaba los papeles, los había amurado a la pared de la "piecita", todavía están, como sosteniendo los graffities que dejan los nuevos...balta y roci: Sho y qué?
Ayer , cuando revisaba todo, se cayó una foto de atrás del chapadur,
era Dany, mi vieja, mi tío, la Memé, y papá medio cortado mirándolo.

Nuestra primer biblioteca. Parece chica, pero de fondo, no nos alcanzaba el brazo.
El palo de amasar ravioles, dentro de la bolsa del primer pan lactal que comimos.

La botella del aguarrás. Conserva todavía su lugar, aunque vacía, y caa vez que alguien busca aguarrás o solvente papá dice...fijate en la botella verde, ahí... y todos sabemos...

Con esto planchábamos, y sobre todo jugábamos con Ale a la tintorería. El hilo, una maravilla, tiene más de 50 años, lo trajo mi viejo de la Wells. La máquina cosió de todo...para qué vamos a entrar en detalles!

La vieja Siam, la heladera...papá la volvió a conectar...

La bolsa de las compras, tejida por mi vieja creo, o usada por ella y por nosotras..ls odiábamos...a la bolsa, sobre todo cuando nos mandaba a La Perla, a comprar dos botellas del tinto El Zaragozano.

El lapicero lo hizo mi hermano Dany, estaba en el escritorio de los varones. Creo que era una caricatura que sacó la revista Gente sobre Perfumo.Aunque no entiendo bien, porque Dany era fana e Independiente...

El maletín más nuevo que podíamos tener para ir a la escuela...jajaj

Uaaaaaaaaaa!!!, esa toalla era de mi papá, hizo furor en los 70 en la playa, era en degradeé de verdes al amarillo, todos los hermanos nos pelébamos por usarla.Parecía de terciopelo de suavecita.

Éste aunque es más nuevo, es del 92 , lo compramos con Valdi en un marionetería de Praga. Se parecía a mi abuelito Ignacio. Tenía una cerveza en la mano.

El veladorcito que compartíamos Ale y yo.Le falta gran parte , era como un faro, con vidrio a cuadritos, el pie y lo de arriba, era como de onix...


Mamá planchaba con ésto. Una Atma. Pesaba como el plomo, sobre todo cuando nos hacían planchar sábanas.

este conejo me lo gané en una kermesse de la parroquia del barrio, conel número 70, me puse supercolorada cuando me di cuenta que llamaban al 70, y mi mano transpiraba y lo deshacía, hasta que roja como un tomate dije el conejo o el escarnio. Era peludo, olía a choripán.

Siempre que vuelvo a la casa de mi infancia me agarran unas ganas locas de tirar cosas.
De hacer espacio, limpieza. Hurgar en el pasado de los objetos que la habitan.
Mi fuente de inspiración para tan agobiante tarea es "la piecita". Un cuarto que siempre funcionó de algo distinto. Fue cuarto de costura, taller de pintura, de escritura, despensa, planchado, entregas de Diseño V para la UBA, mercería o aula, según demandaban los juegos con Ale, capintería y bordado, armado de artesanías, poesías, lugar donde fumar el primer faso.
Cada vez que vuelvo, la encuentro distinta, pero siempre atiborrada de cosas que no se usan, y me emperro en limpiarla de polvo, en lustrarle el piso, en hacer lugar, aire, espacio, respiro.
Uf, con la uñas negras y el cigarrillo en la boca, recordando los primeros juegos cuando se cortaba la luz, Dany nos corría por toda la casa, y al final lo encontrábamos detrás de las cortinas iluminándose la cara con una linterna roja, que era suya. Solo suya. Tendríamos cinco años.Mi hermano once.
Después llega la decisión de ser pintora, la tomé ahí con sólo 10 años, escuchando a unos futuros arquitectos hablar sobre el ser libre o el ser esquemáticos, estucturados.
Pregunté si podía estudiar pintura, me dijeron claro, hay escuelas de bellas artes.
Y así, mientras voy llenando bolsas de consorcio, con objetos destruídos y chucherías , voy recordando, y me detengo entonces para fumar, y miro la noche, porque empiezo de noche, y sola, cuando todos los habitantya están acostados, es una ceremonia casi.
Pero siempre, siempre, le perdono la vida a algunos objetos.
Inútiles, tontos, y hasta por ahí feos.
Juro que revivo infancia.Veo a mis hermanos, a mi hermana, a mi vieja.
Los veo. Los tengo ahí, en esas cosas sucias , retazos despojados de toda gracia, mancos, polvorientos, rotos y destartalados.
Las cosas que eran grandes, sagradas, bellas,hoy son pequeños pedazos de esa vida que perdono en cada viaje. A lo mejor algún día ellas me tiran a mí.
Por eso anoche saqué decenas de fotos, algunas de las cuales subo acá.
Por las dudas.

fin de fiesta












































Marcelo cumplió años.
Había mucho para festejar.
Cuando todo terminó
la casa estaba preciosa.

El calor agobiaba aún bajo la parra.
Los veteranos de guerra habían partido.
Quedábamos sólo algunos de la Primera Fila,
los que ponnemos el pecho a las balas de la vida.
La copas llamando a los duendes nocturnos.
La música viniendo de lejos.
Las luces todavía encendidas en las habitaciones.
La perra , Brit , buscaba las sobras.
Después resignada, buscó su comida.
Tomó agua lago rato.
Se echó en las baldosas frías
a dormir.

La naturaleza es sabia.