jueves, junio 12, 2008

Ahora o nunca












Buenos Aires es volver a mis orígenes.
Escribir en un paredón del cementerio :
MORIR ES COMO DORMIR PERO SIN LEVANTARSE PARA MEAR, no me acuerdo a hombros de quién estaba sentada, sé que era uno era uno de los más altos del rodaje de Milewickz, y Dina

Spivak, arengándome,
dale Diana, vos tenés la mejor letra...hacelo bien grande!!!
Cuando terminé de escribir, me bajé del pibe y me di la vuelta.
A lo lejos estaba mi vieja, pasaba a buscarme para ir a comprar su crotoxina.
Se reía.
La acompañaba papá, simpre firme a su lado, en el Dodge 1500 azul, ¿Año 1989?
Hoy, saco la foto del paredón desde el colectivo 108. Balta me pregunta: Má ¿ ahí escribiste el grafitti?
- Sí, Baltu, pero ahora todo está blanqueado, y en pocos meses Macri lo pinta de anaranjado y chau para siempre...
¿Dónde estás vieja?-suena Dina desde el sms, justo cuando paso por la Chacarita... por la casa de mi vieja, ya casi estamos- le respondo.
-Mandale saludos! -dice el sms... y sé que todavía existen los mismos códigos, como antes, como hace mucho, cuando nos internamos en el bosque de la China y nos perdimos juntas.
¿Cómo fue Diana?, ¿Por qué?, me preguntaba antes de mostrarme las postales de su primera película :LA RECETA ¿cuál es la receta?...siempre quisimos conocerla. Encontrarla.
¿Cómo se hace, boluda?
Subimos a ver las postales y a diseñar juntas... eso es algo que siempre nos gustó. ¿Nos tomamos un mate y le damos?, ¿Nos hacemos una y le damos?
-Nos fumamos un cigarrillo, dale?
-Dale...
Y subimos.
Al rato, también subían los acordes de una improvisación desde el piso de abajo :Balta en la batería y Telmi, la más pequeñita de Dina con la eléctrica...
La hacían estos dos críos. Creo que fue ese uno de los momentos de gloria total... algo habíamos hecho bien, algo transmitimos, algo estaba funcionando como debía.
Nos reíamos emocionadas y gritábamos: -Sigan, sigan!!!!. Eternizar ese presente ,¿no?

Veníamos de almorzar con Mori, en un hermoso restorán de Palermo, esos que tienen ventanas al sol de barrio, esos donde la vida es plácida y se detiene un momento para poder gozarla, El Quía se llamaba.Desde ahí se veía una puerta vieja toda grafitteada, de coche viejo, agarrada a una columna de luz como una bicicleta.
Los encuentros con Mori siempre son cálidos, sea con un submarino en el medio, un helado, una café o un vinito. Siempre me protegen de la crueldad del mundo. Me dan fuerza para seguir.

Tengo mucho para contar de todo este viaje y lo voy a seguir haciendo en sucesivos post.
Pero el final lo contaré ahora porque fue digno a pesar de mi indignidad.
Fui a festejar con Aliushka una buena noticia y a conocer a su recién llegado perrito.Marce me sacó una foto con él .Brit, creo que se llama. Después yo le saqué al Marce, resfriado.
Faltaban dos horas para mi vuelta a Mar del Plata.
Ale me hizo un té de jenjibre, que rechacé al ver una botellita de "champú" helada, sobre la mesa.
-Le damos? -Y..si querés...!-dijo con ganas.
Ale estaba en bata y pantuflas que es como más me gusta verla. Eso sí...copitas con burbujas en la mano.
Yo sólo tenía mi pastillaje habitual en el estómago y apenas unos mates que me había hecho Norma , esa mañana temprano.
-Pero sí, Ale... vamos con el champagne!-dije lamida por Brit.
Lo último que recuerdo es que Ale me hablaba de su encuentro con Laura Singh.
Ahí me perdí. Ahí perdí la dignidad de mis recién estrenados cuarenta y cinco!
Después del paso previo por el baño, tuvo que subirme al coche, dejarme en casa donde me atendió mi tía, me acostaron, me taparon y me dejaron ahí. En una cama. Yo sentía que el mundo daba vueltas y también que el regreso a Mar del Plata era imposible .
Quizá lo había hecho a propósito. Me costaba arrancar de mis orígenes.

Mi tía Darinka al rato me despertó: -Dianita, el micro sale en media hora, ¿podés?
-Sí.-le dije dispuesta a todo.
Agarramos los bolsos con el Balta y nos fuimos.
Me desperté a 150 km de Mar del Plata, con Jack Nicholson en el video del micro y de fondo el atardecer de la pampa argentina.

Jack Nicholson, con los días contados en un hospital, creo que el film era Ahora o Nunca.
O Morir es como dormir pero sin levantarse para mear.

9 comentarios:

dina dijo...

mi querida Florencia de la alma.
Que lindo boluda...

Ahora, Si MORIR es como dormir pero sin levantarse para ir a mear...VIVIR que sería?
Esa es para vos.
Me encanto verte y sabernos nuevamente en el bosque de la China. siempre me das un nuevo aire dificil de explicar.
te adoro.

Diana Laurencich dijo...

a ver... ¿dormir sin olvidarse de mear?

Perdida...estoy tratando de que Pancho, no Naxto, jaja, me diga cómo subir tu trailer al blog...así te muestro una receta con mezcla de fotos y cosas que me pasaron...uh! no sabés!

dina dijo...

ah...es dificil eh? te puse en un brete verdadero....que te pasó?

Diana Laurencich dijo...

te contesté piba!
no te gustó?

Anónimo dijo...

"en un bosque de la china,
una china se perdió.
Mejor se perdió el chinito,
que de aquel bosque salió"
Que buen pedo, mi niña,
para que todavía te cuiden de él!
Spava Baltamor,aprendió a mear contra el viento.
Valdi.

Diana Laurencich dijo...

No sólo me cuidó Darinka , el viejo con su única mano potable me sonó los mocos cuando me peleeé con mi primo!!!

Pancho dijo...

Curioso... vos también me dejás sin palabras.
O me dejás con todas las palabras sin saber cómo sacarlas.

Cosa rara, esa de la amistad, que funde y confunde a los amigos.

dina dijo...

el chinito se perdió.....de aquel bosque salió?...salió?...adonde fue?, adonde fue el chinito?

Diana Laurencich dijo...

pancho, pancho, pancho...qué lindo lo que decís, a veces hay comentarios que me hacen temblar.