sábado, junio 14, 2008

Cuando me empiece a quedar solo


Cuando ya me empiece a quedar solo, la versión original del disco de Sui Generis

Dina y yo intentándo sacarnos una foto frente al espejo

El último viaje a Buenos Aires me pegó mal. Me dejó mal parada.
Fue un golpe con el puño directamente al "naso". ¿Viste cuando te quedás mareado, sin sangre, pero aturdido?.
Creo que tuvo que ver con Dina. Creo que tuvo que ver con el video de Dani. Con mi viejo soplándome los mocos. Mi tía acostándome.

Con Dina hacía siete años que no nos veíamos.
Colonia del Sacramento queda lejos de la isla de Lanzarote.
Pero no era eso lo que nos separaba, creo. Era que estábamos así. Como lejanas.
Yo en mi casa y ella en el bar como cantaba Roque Narvaja hace cuarenta años. O al revés.
Era una noche de primavera
y yo tirado en la catrera,

fumando un pucho mientras pensaba
qué estará haciendo mi peor es naaaaadaaaaaaaaaa
Qué voy a hacer,
si ella es así...
y ahí paro,
porque no éramos hippies,
ni novias.
Amigas.
Pero de esas que duelen. De las que odias o amás. No hay medias tintas.
¿Para qué hago esta confesión?. Para explicar qué me pasó cuando volví a encontrarme con Dina.
Se me revolvieron las tripas. De vernos tan iguales, tan jodidamente parecidas y al mismo tiempo tan distintas. Pegadas como por un cable de alta tensión.
Me mostró el trailer de su película. Dina directora de su propio film. Se llama La Receta.
Y encima la pregunta es ¿Cuál es la receta?.
Cuántas veces en lanzarote miraba ese programa sobre el que les conté más abajo, el Cuéntame cómo pasó con Imanol Arias, y pensaba ¿habrá conocido la felicidad Dina en el Uruguay?

La había dejado en el muelle, saludándome , cada vez más chiquita, cuando subí al ferry hacia Buenos Aires, en la bruma de una Colonia que como la Kalima frente al Sahara, me escondía todo lo vivido . Se tragaba todo. Los tambores y los parches salpicados con la sangre del tipo que bailaba en la comparsa al lado de ella. Se tragaba la luna sobre el faro de los enamorados, las calles empedradas, la orilla del río con juncos y los críos jugando descalzos, los mates bien hechos, las tortitas de manzana, el trigo burgol, el amor, los celos y los hijos.
Mucho.
Quedó ahí, con ella . Algo rescatamos de eso , poco, muy poco, en los mails que nos cruzamos.
Pero todo golpeó fuerte desde adentro cuando nos sentamos a chupar mate, y nos reconocimos iguales, parejas, como las vías de un tren maldito, que alguna vez se van a chocar. Juntas en Buenos Aires. En una casa que no era de ella ni mía. Nuestros hijos empalmando en una guitarra y una batería. Casi al misma edad.
Llegué torcida a Mar del Plata y sigo torcida.
Me cuesta vivir. Me cuesta aceptar. Resignar.

Lo que vendrá. Así se llamaba la peli que Mosquera filmó hace 20 años .Gustavo le dejó el video del backstage a Mona. Y el otro día me lo mostró. Estaba Dani y ella fumando, y todos tan jovencitos. 20 años. Mona y Dani. El Dani Sotelo cuidando su cámara como siempre.Vivía pegado a sus aparatos. Tan pegado que cuando le dió el infarto estaba con su compu.
Su ¿viuda?, suena raro pero sí, su viuda de hoy, aparecía con peinado príncipe valiente. Y la mirada de chiquita, de inocente. Al lado de Dani que se quejaba porque lo habían dejado sin torta. Dani se quejaba porque el último día de filmación le habían prometido torta y no se la dieron. Comía y puteaba, como siempre, apurado.
Y a mí me dieron unas ganas de llorar, porque los envases de la Coca Cola eran de vidrio, porque todos los que se aparecían en el video hoy tienen menos pelo y están gordos pero son talentos del cine en Argentina o afuera, porque la vida nos pasó y la última vez que lo ví a Dani, fue antes de partir a España, después de una navidad en su casa en la que los últimos que quedamos en pie cuando salió el sol éramos él y yo. Me abrió la puerta cuando llegó el taxi y me fui , con mi panic atack de una mañana de veinticinco de diciembre.
Fue la última vez que lo vi vivo. Y ahora, en Buenos Aires, otra vez. Pero en una cinta. Pero veinte años atrás. No había hijos . Mona me decía que en esos días habían comenzado a estar juntos.
Lo que vino.

Nadie puede soplarme los mocos tan bien como el hemipléjico de mi viejo, ni abrigarme del frío polar de este sábado , colado por cualquier rendija , como mi tía Darinka.
Dina y Mona quedaron allá. En Buenos Aires, como Mori, Rocío, Ale, Marce, a 400 km.
Charly García está internado al sur de este sur.

¿Cuál es la receta ?
¿ Esperar a que los días pasen y traigan lo que vendrá?
¿Vos qué decís?





La Receta. El trailer de la peli de Dina.






2 comentarios:

dina dijo...

si no contabas que estábamos frente al espejo del baño, intentando sacarnos una foto, yo diría que estábamos en...una especie de estratósfera, llena de estrellas brillantes, que van y vienen, sum ! zaz!...que la vida nos volvió a encontrar asi, llenas de estrellas, boluda, a nuestro alrededor, cual es punto?, los años que pasaron?, y siempre en el bosque de la China... bien, salu por eso, y que asi sea, te quiero.
Colgaste el avance!!!! viva!!! felicitaciones y gracias.

Diana Laurencich dijo...

viste la foto...me encantó...si colgué el avance pero me olvidé de avisarle a pancho,no naxto, que lo colguçe...es que ayer me colguè yo...jaja...nenita, feliz día a don rubén que ayudó en algo a que vos existieras¿no!