miércoles, julio 16, 2008

Me acordé no sé por qué.



A Emilio y su bañera de Ulises
que siempre me acompaña.



Un toque de canela.
Una pelicúla que vi en Barcelona.
Salí llorando del brazo de Luigi.
Él también lloraba.
Yo le contaba de Buenos Aires, y de un cine viejo, el SHA,
donde veía las pelis viejas.
Me hacía acordar al cine donde vimos la peli.
Sólo le faltaba el gato entre las butacas.
Quería volver y sabía que ya había perdido mucho.
Como perdió el protagonista cuando emigró.
Los turcos echados de Estambul.
Los amores desencontrados por situciones políticas.
La infancia y el baile de la chica entre salamines y especias.
El amor hecho polvo dorado en un altillo en ruinas.
El amor con toques de canela.
Cada especia pertenece a un planeta.
Y el mundo gira.
Y mueve los planetas.
Y el tiempo pasa.
Y repetimos lo que hacían nuestros abuelos.
Buscamos orientación por el olor del viento.
Y quedamos en primera fila.
Cargamos el cajón y llevamos sus huesistos a enterrar.
La cabeza erguida , sin llorar, la manija cortando la mano.
Esa que dábamos cuando éramos chicos y nos llevaban sin saber adónde.
Por qué hoy me acordé de esta película.
No lo sé.
Será que la política está avanzando de forma cruel
y nuestros destinos van unidos a ella.
O será que Fran odia los doblajes.
Como yo.
Pero después uno se acostumbra a todo.
Hasta a la voz de uno mismo con el timbre cambiado.
Cocina política. Un toque de canela. O como se llame.

Para mi papá, que sigue cocinando.
Aunque con una sola mano.

7 comentarios:

.ludmila. dijo...

Danixa, tengo tildadas las manos (y un tanto, también, el cerebro). Pero quería dejarte un beso enorme.
Luego, te escribiré acerca de tu post en sí. (Y de tantas otras cosas)

Diana Laurencich dijo...

Pichona...sos joven...la vida es larga, larguísima a veces.
Un abrazo
Te veo pronto.

Pancho dijo...

Sabemos qué dicen las letras?
La música es hermosa.

Los corazones se doblan, pero no se parten.

Menos mal que uno no se acostumbra a todo. Si así fuera, no dolería, no asustaría, no importaría.

Diana Laurencich dijo...

No ...qué pena... ya me olividé.
Porque en la Bañera de Ulsies, Emilio Garrido, leía las letras y recomendaba la peli, mucho antes de que la estrenasen... pero es una belleza,no?
Cuando puedas alquilala...no ´se cómo puede llamarse..cocina plítica , con un toque de canela, no ´se....

dina dijo...

como escribis la reputísisma madre que te parió....me sacas las lágrimas....bo

cima dijo...

el domingo la ví por primera vez,en casa , en dvd, sin doblaje hablado, o sea escrito...
acá se llama "LA SAL DE LA VIDA"
Con ese título esperaba una cagada.... y me encontré con esto.
una hermosura.
Coincidencias? Sincronías!

y la política siempre ,siempre, es cruel, muy humana...

un beso grande

Diana Laurencich dijo...

Dinilla...gracias.

Cima...no te puedo creer!!! y encima me das el nombre! Gracias !
la política: mejor no hablemos de ciertas cosas.

beso a los dos.